Pensamos que cada día de nuestras vidas comenzamos de nuevo. La vida se acaba con un dormir y al despertar vuelves a vivir. En el camino de la vida seguimos senderos que se nos van presentando y entre ellos se encuentra la existencia de Dios, la cual es, para todo ser humano fiel y creyente, sumamente importante esta etapa de su existencia.
UNA IGLESIA PARA CADA SER HUMANO CREYENTE
En el planeta tierra tenemos creencias de religiones y cultos hacia diferentes imágenes, y en todo este torbellino de pasiones que se desarrollan en distintos sitios, se encuentra la Iglesia Avivamiento, esta iglesia se encuentra desplegada por el mundo con un solo fin, al igual que todas las demás, “Servir al Señor”; sus fieles dedican sus vidas desde muy temprano en edad al servicio de las comunidades únicamente con el propósito de llevar a la iglesia Avivamiento y servir a Jesucristo.
Su misión es convertir a la mayor cantidad de fieles al servicio del Jesús, en su gran misericordia ha hecho milagros porque así nuestro Señor lo ha dispuesto. La creación de muchas beneficencias para la iglesia Avivamiento representa la felicidad de muchos feligreses que son millones de personas que asisten a conferencias que las iglesias imparten por todo el mundo.
La iglesia Avivamiento brinda a sus miembros inmensas satisfacciones, enseñando que Jesucristo es nuestro centro, el Señor es nuestro camino sin él no somos nada. Sin más que convertirnos en seres humanos respetuosos amantes de la honradez, lealtad, y servicio al prójimo. Convirtiendo al hombre en seres creyentes en Jesucristo para el servicio de sus hermanos de creencia, así como los que descarriados por circunstancias de la vida también se acerquen al amor del Señor.
Al rodearnos de paz nos convertimos en seres capaces de brindar esa misma paz a otros, el creyente que verdaderamente siente en su corazón la caridad es capaz de cambiar todo aquello que lo aparta del camino verdadero, de su conversión, haciendo de sí mismo un mejor ser humano, llenándose de amor fraternal cosa que invitara a otros a cambiar con actos claros y sinceros.
Pronto observaremos grandes cambios en el mundo pues el ser humano se ha dado cuenta de que el camino que se ha seguido estas últimas décadas los lleva a la destrucción de la vida humana. El egoísmo, la ambición, la intolerancia, el abuso de sí mismo y sobre todo la falta de creencia en nuestro Padre y Señor nos llevan a la perdición y lo contrario es lo único que puede cambiar nuestras vidas, ayudándonos a nosotros mismos y a los demás a ser mejores personas para el crecimiento espiritual, como el asesorar a otros para que seamos más felices y dignos de estas en paz y sintiéndonos dichosos de pertenecer a esta hermosa naturaleza.